Ser padre primerizo ya es un caos. Serlo mientras intentas mantener tu código en pie… es otro tipo de runtime error. Como buen desarrollador, intenté sobrevivir con datos: usaba una app para registrar el sueño y las tomas del bebé. Pero una noche, justo cuando más la necesitaba, la app se colgó. Medio dormida y totalmente frustrada, decidí reescribirla en Python. Quería algo que funcionara sin conexión, que no perdiera datos y que —idealmente— fuera más estable que yo.
En esta charla exploraremos cómo el caos cotidiano puede enseñarnos a construir software más resiliente. A partir de una mini app casera, veremos cómo conceptos como caching, feature flags y recuperación local pueden mantener con vida una app (y a su programador) en condiciones extremas.
No hace falta ser madre ni experta en sistemas distribuidos: alcanza con tener curiosidad y ganas de reírse un poco del desborde. Spoiler: al final, todo se trata de diseñar para recuperarse, no de que nada falle